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Debemos ir reduciendo la Improvisación al Gobernar
Juan Carlos Albeláez Perdomo/jcalbep@hotmail.com.
¿Un funcionario puede ser o no especialista en un tema y aún así asumir la máxima autoridad de una Institución en su Estado o país de manera eficiente? Esta es una de las preguntas más recurrentes de los ciudadanos en el momento en el cual un gobernante presenta los nombres de quienes le acompañarán en la misión encomendada por el pueblo por la vía electoral. Particularmente pienso que el éxito del gerente público dependerá en buena medida de las circunstancias que motivaron nombrar a alguien para conducir un organismo en cuya competencia no es especialista. Ello porque debe recurrirse a este tipo de decisión, cuando en realidad no exista disposición de una persona con mejor perfil académico y con mayor experiencia en el área.
De hecho, cuando un candidato promete que gobernará con “los mejores”, crea una expectativa muy elevada en los electores, que luego se tornarán más exigentes con los nombramientos que el gobernante vaya anunciado. Pero, finalmente es común, que la presión política de los factores que lo respaldaron se haga determinante, y lamentablemente, muchas veces no son precisamente los mejores los que son finalmente llamados a formar gobierno.
No me estoy refiriendo a ningún nombre en particular de entre los que acompañarán a Luís Acuña en su tren directivo, pero es bueno referir que muchos fueron cuestionados por el electorado, porque esperaban nuevas caras con otros perfiles en su gobierno. Pero siendo este el escenario, en el que muchos no parecieran ser los más idóneos, ¿qué nivel de desempeño podemos esperar en el gobierno de Sucre para el período 2013-2017? Sería aventurero e impetuoso condenar de una vez, porque otra verdad es que se ha dado mucho el caso de académicos e intelectuales que en cargos públicos son recordados por la decepción cuando se esperaba que fueran brillantes. ¿Entonces como se entiende esta forma de laberinto?
Debemos ubicar un punto de vista equilibrado al respecto. Por ejemplo, si un político asume sin ser experto en el tema, una de las primeras consideraciones que debe hacer es tener un plan muy claro de lo que quiere, así como saber quienes a su vez lo acompañarán. El gran drama en estos casos es que si se tratase de alguien completamente ignorante del área, llegará a la institución “a ver” cuál es su función, y cuando comience a entenderla, ya probamente se le habrá cumplido su tiempo, brindándole al soberano una gestión que se etiquetará en el rango vergonzoso del “más de lo mismo”, y esto por la medida más optimista, porque también puede ser desastrosa.
Pero si te trata de alguien que aunque no sea especialista, está familiarizado con el área y es capaz de estructurar un plan, además de saber rodearse de un equipo profesional que le respalde, su desempeño tiene una buena posibilidad de superar a la media, y hasta pudiera ser excelente, aunque siempre habrán factores, circunstancias políticas y financieras que de algún modo conspirarán contra el desarrollo eficiente y transparente de las gestiones públicas.
En el caso del Gobernador de Sucre, ya montado en el coroto, debe acelerar la elaboración de los planes y proyectos concretos, pero esperamos que se haga a través de consultas abiertas con el Poder Popular, para que los resultados cuenten con la mayor aprobación posible de los sucrenses. El hecho de que los proyectos sean consultados, da más opciones para que los avances que se logren emprender en su ejecución, lleguen a ser continuados por nuevas gestiones a futuro, de manera que no dejarlo simplemente a la merced de la “maldición del cortoplacismo y de la mezquindad política.”, pues cada vez que hay cambios en la administración pública, por mero revanchismo, no continúan lo que haya sido bueno del antecesor, perdiéndose tiempo, esfuerzo, recursos y fe, en un nuevo sueño truncado por el vil egoísmo.
Pero hay, compatriotas, una opción para intentarlo, esto en el marco de las elecciones municipales. A todo aquel que quiera ser candidato del Psuv, que presente su plan de gobierno y que sea sometido a evaluación pública y abierta. Así se comienza a filtrar en calidad porque también hay incontinencia electorera en muchos que aspiran cargos, pues al pedirle su plan de gobierno, se limitan a presentar un tríptico donde prometen que todo será lindo, pero en verdad no explican qué harán, ni cómo lo harán, ni mucho menos de dónde sacarán los recursos para ejecutar su gestión prometida. Nuestra historia republicana nos muestra claramente, que como nación, tenemos hasta doctorados en improvisación al gerenciar, es hora de aprender a gerenciar al gobernar. En el caso de Sucre, el profesor Acuña no puede darse el lujo de tener una buena gestión, sino que debe ser brillante. La gente no espera menos.