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En estos momentos de conmoción que vive la patria de Bolívar, quiero compartir con ustedes la excelente intervencion de la Antropologa Omaira Gutierrez en la Tribuna Antimperialista que se realizó el pasado martes 13 de Enero en la plaza Bolívar de Cumaná, a propósito de conmemorarse el día del artista nacional.
..."La gente más sensible de este país es la gente de la cultura. Y ustedes cultores, artistas, creadores, están aquí hoy. No celebrando, porque no estamos de fiesta. ¿Saben? Estamos de duelo. Nos duelen los caídos. Nos duelen los casi 100 venezolanos y venezolanas y hermanos cubanos que derramaron su sangre una vez más, defendiendo con honor el suelo patrio.
Nos duelen esos carajitos, porque esos chamos, la mayoría jóvenes, podrían ser nuestros hijos. Por eso, este acto de acá de hoy, en el marco del Día del Artista, es un acto para honrar a los jóvenes caídos. Para honrar a esos militares que dieron su vida por la patria, por defender al presidente, por cuidarlo. Gracias a ellos, Nicolás no está muerto.
Estamos aquí para honrar de manera especial a dos jóvenes sucreses que murieron en el combate: un joven de Marigüitar, del municipio Bolívar, y una joven de Yaguaraparo. A ellos, honor y gloria. Yo quiero pedir un aplauso para esos chamos. Rodilla en tierra, seguimos aquí por ellos.
Por esta juventud que no va a dejar que se siga mancillando el suelo patrio.
Por estos cultores y estos artistas que defenderán con su cuatro, con su pluma, con su pincel, con su poesía, esta patria nuestra. Estamos justo hoy, 13 de enero. Pero yo quiero recordarles, en el marco de la celebración de nuestra gesta libertaria, un día como hoy, 13 de enero, hace 213 años, en 1813, se inició por aquí la Campaña de Oriente. Un día como hoy arranca la Campaña de Oriente.
Y quise hablar a esta hora, porque en esta hora, hace 213 años, entraron 45 patriotas por Güiria; venían desde la isla de Chacachacare, en Trinidad, y venían cuando toda la República estaba perdida. Habíamos perdido la Primera República. Y resulta que en 1812 habíamos, con Francisco de Miranda, hecho una capitulación. Una capitulación que el gobierno imperial europeo español desconoció. Después de que aceptó la capitulación y la firmó, la incumplió. Inició una guerra en este país a muerte, cuando estábamos en un cese de la guerra.
Y hubo una matanza, hubo unos excesos de ese imperio, y diezmó a gran parte de la población venezolana. Y entonces nuestros patriotas tuvieron que salir por las Antillas, salir hacia el Caribe, salir hacia Colombia, para salvarse y poder reorganizar las tropas fuera del territorio.
Pues, dentro de esos 45 patriotas venía un chamo, un jovencito, un chamo que luego sería el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre. Y venía bajo las órdenes de Mariño, de José Francisco Bermúdez; venía Piar, venía Bideau, el almirante Brión, venía Valdéz, venía el otro Bermúdez que murió luego en batalla. Y esos hombres, 45 venían, llegaron a Güiria.
Y cuando habíamos perdido la Segunda República, dieron una batalla con el pueblo descalzo, con esos afrodescendientes que estaban en las haciendas, que salieron al frente para sumarse con los pocos aborígenes que todavía teníamos en las zonas pariagotos. Y dieron la batalla en Güiria, y liberamos la Segunda República. Fuimos en Güiria el primer pueblo que logró ser libre. Por eso decimos que en Güiria, un día como hoy a las 12 del día, nació la Segunda República.
Por eso estamos aquí para recordar que somos los mismos. Somos los hijos y los nietos de esos que lucharon a fuego por esta libertad. Fuimos los mismos que no teníamos miedo, que la necesidad de ser libres nos llevó a romper con todas las barreras que teníamos en ese momento.
Hace 213 años se incorporaron también las mujeres, porque no es que la guerra es una cosa solo de los hombres, no señor. Las mujeres fuimos invisibilizadas a través de la historiografía, pero las mujeres estaban allí en pie de lucha. Los jóvenes, las mujeres y hombres, junto con los hombres, con sus maridos, con sus hermanos, con sus compañeros, con sus compañeros de hacienda; ahí estaban.
Y en ese momento, una mujer tenía 14 años. Era una niña y se sumó en ese momento a la batalla. Se montó en ese batallón con esos hombres y salió de Güiria con sueños de libertad. Esa mujer, esa joven, esa chama, fue Marta Cumbale. Martica Cumbale llegó y fue y siguió, y después se fueron a Irapa el día 15 de enero. En Irapa liberaron la República, ganaron la batalla y siguieron para Yaguaraparo.
Y después, por ahí por los Caños de San Juan, siguieron hacia Monagas. Y en Monagas, a las órdenes del General Piar, esas mujeres conformaron la batería de mujeres que lideró Juana La Avanzadora. Pero esas mujeres nuestras, la Rondón, la Marta Cumbale, salieron de Güiria descalzas, con esos sueños, con ese pecho henchido de libertad, dispuestas a lo que sea.
Y esas somos nosotras también, las mujeres, las cultoras de este pueblo. Y por eso, rodilla en tierra, no descansaremos y no dejaremos las calles hasta que Nicolás Maduro y nuestra primera combatiente, Cilia Flores, estén de vuelta.
¡Lucharemos y venceremos, camaradas! ¡Nicolás no está solo! Nicolás está aquí con sus cultores, con sus artistas, con esta gente que sueña y cree en la libertad, y que es capaz de defenderla hasta con su propia vida. ¡Venceremos, camaradas!".