Escuela de Formación Técnica Profesional Asesorías Clases Talleres Cursos Proyectos
GUÍA BÁSICA PROPIEDADES Y BENEFICIOS TERAPÉUTICAS DE LA ARCILLA VERDÍN DE ORIENTE 2016.
COMPILACIÓN: LCDO. ARGENIS DURAN.
TLF: 04265821502.
ARCILLA:
La arcilla es un suelo o roca sedimentaria constituido por agregados de silicatos de aluminio hidratados, procedentes de la descomposición de rocas que contienen feldespato, como el granito. Presenta diversas coloraciones según las impurezas que contiene, desde el rojo anaranjado hasta el blanco cuando es pura. Físicamente se considera un coloide, de partículas extremadamente pequeñas y superficie lisa. El diámetro de las partículas de la arcilla es inferior a 0,002 mm. En la fracción textural arcilla puede haber partículas no minerales, los fitolitos. Químicamente es un silicato hidratado de alúmina, cuya fórmula es: Al2O3 · 2SiO2 · 2H2O. Se caracteriza por adquirir plasticidad al ser mezclada con agua, y también sonoridad y dureza al calentarla por encima de 800 °C. La arcilla endurecida mediante la acción del fuego fue la primera cerámica elaborada por los seres humanos, y aún es uno de los materiales más baratos y de uso más amplio. Ladrillos, utensilios de cocina, objetos de arte e incluso instrumentos musicales como la ocarina son elaborados con arcilla. También se la utiliza en muchos procesos industriales, tales como en la elaboración de papel, producción de cemento y procesos químicos. Pero son sus múltiples propiedades curativas las que más nos han sorprendido ¿arcilla para curar enfermedades? ¡Pues sí!
Las arcillas se pueden clasificar de acuerdo con varios factores. Así, dependiendo del proceso geológico que las originó y a la ubicación del yacimiento en el que se encuentran, se pueden clasificar en:
Arcilla primaria: se utiliza esta denominación cuando el yacimiento donde se encuentra es el mismo lugar en donde se originó. El caolín es la única arcilla primaria conocida.
Arcillas secundarias: son las que se han desplazado después de su formación, por fuerzas físicas o químicas. Se encuentran entre ellas el caolín secundario, la arcilla refractaria, la arcilla de bola, el barro de superficie y el gres.
Si atendemos a la estructura de sus componentes, se distinguen las arcillas filitenses y las arcillas fibrosas. También se pueden distinguir las arcillas de acuerdo a su plasticidad. Existen así las arcillas plásticas (como la caolinítica) y las poco plásticas (como la esméctica, que absorbe las grasas). Por último, hay también las arcillas calcáreas, la arcilla con bloques (arcilla, grava y bloques de piedra de las morrenas), la arcilla de descalcificación y las arcillitas (esquistos arcillosos).
La arcilla tiene propiedades plásticas, lo que significa que al humedecerla puede ser modelada fácilmente. Al secarse se torna firme y cuando se somete a altas temperaturas aparecen reacciones químicas que, entre otros cambios, causan que la arcilla se convierta en un material permanentemente rígido, denominado cerámica.
Por estas propiedades la arcilla es utilizada para hacer objetos de alfarería, de uso cotidiano o decorativo. Los diferentes tipos de arcilla, cuando se mezclan con diferentes minerales y en diversas condiciones, son utilizadas para producir loza, gres y porcelana. Dependiendo del contenido mineral de la tierra, la arcilla, puede aparecer en varios colores, desde un pálido gris a un oscuro rojo anaranjado.
La humanidad descubrió las útiles propiedades de la arcilla en tiempos prehistóricos, y los recipientes más antiguos descubiertos son las vasijas elaboradas con arcilla. También se utilizó, desde la prehistoria, para construir edificaciones de tapial, adobe y posteriormente ladrillo, elemento de construcción cuyo uso aún perdura y es el más utilizado para hacer muros y paredes en el mundo moderno. La arcilla fue utilizada en la antigüedad también como soporte de escritura. Miles de años antes de Cristo, por cuenta de los sumerios en la región mesopotámica, la escritura cuneiforme fue inscrita en tablillas de arcilla.
La arcilla cocida al fuego, la cerámica, es uno de los medios más baratos de producir objetos de uso cotidiano, y una de las materias primas utilizada profusamente, aun hoy en día. Ladrillos, vasijas, platos, objetos de arte, e incluso sarcófagos o instrumentos musicales, tales como la ocarina, fueron y son modelados con arcilla. La arcilla también se utiliza en muchos procesos industriales, tales como la producción de cemento, elaboración de papel, y obtención de sustancias de filtrado.
Los arqueólogos utilizan las características magnéticas de la arcilla cocida encontrada en bases de hogueras, hornos, etc., para fechar los elementos arcillosos que han permanecido con la misma orientación, y compararlos con otros periodos históricos.
Prueba Básica de tierras o suelos para precisar el nivel de arcilla:
Con un cedazo con malla de ¼” o 6 mm cernir el suelo, colocar dentro de un envase de boca ancha la tierra o suelo hasta la mitad, agregar dos cucharaditas de sal, luego llenar el envase con agua y tapar, agitar el envase por dos minutos, dejar reposar por media hora en una superficie plana y posteriormente visualizar el envase.
Las piedritas o grava se asientan en el fondo, luego encontramos la arena, en seguida la arcilla (el lodo) con arenilla fina, después el agua turbia por encima la materia orgánica flotando.
Mida los niveles de cada capa marcándolos en el envase los niveles por encima del lodo no cuentan. Así sabrá que porcentaje de arcilla presenta el suelo o yacimiento en cuestión.
La primera fase del tratamiento consiste en triturar la arcilla mezclada en gránulos más pequeños y regulares (de unos 5 cm, con molino, piedras, pilón, entre otros).
Etapa seca:
Se puede construir un cedazo con dopiovelo o malla fina para cernir una vez triturada la arcilla, se desprenden las partículas orgánicas y el polvo obtenido se termina de secar al sol o se lleva al horno a 350º por 30 min.
Etapa humedad:
Se puede esterilizar con agua caliente una vez cernida muy fina, en un envase grande colocar la arcilla cernida y luego agregar el doble de cantidad de agua caliente, se deja reposar se cuela o cirne y luego se coloca al sol para que por evaporación el agua desaparesca y se decante la arcilla.
A este punto podríamos tener una arcilla en polvo seca o una pasta de arcilla humedad
No todas las arcillas tienen los mismos usos, por lo que deberemos ver cuál se adapta más al beneficio que queramos obtener, ya sea cicatrizante, antiinflamatorio o incluso para tratar problemas internos.
La geoterapia o el uso de tierras con fines terapéuticos es una práctica muy extendida en la actualidad, donde la arcilla destaca por sus propiedades antiácidas, cicatrizantes, absorbentes y reguladoras de la temperatura. Pero no es cualquier arcilla la que puedes emplear como tratamiento, las arcillas que encontramos en el mercado vienen irradiadas al sol, descontaminadas de gérmenes y materia orgánica y debidamente pulverizadas. Los varios tipos que existen se diferencian en la proporción de sus componentes, Aquí te presento las que más comúnmente se utilizan:
Arcilla verde:
Es la más utilizada, rica en magnesio, sílice y potasio. Es antiinflamatoria, analgésica, desintoxicante, remineralizante y absorbente. Suele usarse para tratar edemas en las piernas, celulitis, inflamación, dolores articulares y musculares, golpes, hematomas, entre otros.
Arcilla blanca:
Se considera la arcilla de mayor pureza. Está compuesta principalmente por silicio y aluminio. Es antibacteriana, antiinflamatoria y cicatrizante, absorbe las toxinas y ayuda a combatir el estreñimiento. Se suele utilizar en tratamientos estéticos, para problemas de piel e incluso en enjuagues bucales y gargarismos.
Arcilla roja:
Tiene múltiples virtudes medicinales, posee un alto contenido de óxido de hierro. Se utiliza para curar la rigidez y la inflamación en las articulaciones. También es útil para tratar problemas circulatorios y fiebre.
Arcilla Rosa:
Es una mezcla entre la arcilla roja y la blanca. Se utiliza mayormente para hacer mascarillas faciales y capilares.
Arcilla negra:
Efecto cicatrizante y regenerador. Se usada para eliminar contracturas e inflamaciones.
La arcilla puede ser utilizada de forma externa (en forma de polvo o talco, cremas, mascarillas, pastas, cataplasmas, compresas y baños) o interna (ingestión). Aunque en el mercado se recomiende mucho el uso oral de la arcilla éste tiene muchísimas contraindicaciones entre ellas: oclusión intestinal, estreñimiento e hipertensión, por lo que la opción más segura es utilizarla en tratamientos externos.
Para hacerlo necesitarás además de la arcilla:
Recipientes y utensilios de vidrio, porcelana o madera
Agua no clorada, lo más pura posible
Opcionalmente pueden añadirse extractos, aceites esenciales, plantas y otros elementos que refuercen aún más su acción terapéutica.
Algunas acciones terapeuticas de la arcilla:
Acción reguladora: Se plantea que la arcilla es un regulador natural de las glándulas endocrinas y es capaz de favorecer su estimulación o inhibición según sea el caso.
Acné: La arcilla es ideal para eliminar células muertas y también las bacterias que causan el acné. Aplica una mascarilla de arcilla y espera 15 minutos, luego enjuaga y repite el tratamiento tres veces a la semana hasta que veas el resultado.
Gota: La arcilla fría sobre la zona dolorida no solo aliviará la dolencia si no que también absorberá las toxinas.
Contra las radiaciones: La arcilla absorbe las radiaciones nocivas. Diferentes estudios científicos han señalado que las cataplasmas y mascarillas de arcilla podrían ayudar a proteger a los organismos expuestos a radiaciones ionizantes.
Dolores articulares: Para tratar la artrosis, el reuma, la artritis así como golpes y esguinces es muy recomendable la arcilla. La arcilla caliente actúa como un analgésico. Si se aplica en forma de cataplasma sobre la zona dolorida es capaz de aliviar al poco tiempo articulaciones, músculos y vértebras.
Edemas y traumatismos: Es un antiinflamatorio natural, aplicar una cataplasma tibia de arcilla sobre la zona afectada durante siete días aliviará tu dolencia.
Enfermedades de la piel: Las mascarillas corporales a base de arcilla se utilizan para revitalizar el sistema endocrino y estimular la piel. Al ser energética y antiséptica la arcilla limpia la piel e impide la proliferación de bacterias, hongos y virus.
Envejecimiento: La arcilla activa la regeneración celular, elimina las células enfermas y muertas y absorbe las sustancias de desecho y toxinas de nuestro organismo. Luego de un tratamiento con arcilla nos sentiremos rejuvenecidos, relajados y frescos. Nuestra piel lucirá brillante y tersa.
Estrés: Para el estrés no hay nada mejor que un baño nocturno frío o caliente de arcilla. Luego de 20 minutos en una bañera donde habrás disuelto arcilla granulada te sentirás relajada, vigorosa y flexible. Estos baños también purifican el organismo y fortalecen el sistema inmunológico.
Filtro natural: Para purificar cisternas, tanques y pozos nada como la arcilla. Coloca 250 gramos de arcilla granulada en una bolsa de tela por cada 1000 litros de agua y deposita la misma con un hilo de algodón en el fondo del depósito por 72 horas. Es conveniente hacer previamente un análisis del agua y repetirlo luego de las primeras 36 horas para verificar la calidad de la purificación.
Riñones: Las cataplasmas calientes de arcilla sobre la espalda baja aliviarán tus riñones y eliminarán tus cálculos. También se puede utilizar para tratar problemas del hígado.
Pediculosis: La arcilla es ideal para eliminar los patógenos. Mezcla 3 cucharadas de arcilla con una taza de agua mineral en una fuente de barro, revuelve con una cuchara de madera y deja reposar. Por la noche se debe lavar el pelo con jabón blanco común y a continuación aplicar la mezcla con las yemas de los dedos por toda la cabeza, especialmente en las raíces del cabello. Colócate un gorro y a la mañana siguiente retíralo y vuelve a lavarte el cabello y sécalo bien. Aplícate arcilla seca como si fuera talco en el pelo y tendrás maravillosos resultados. También se puede mezclar arcilla con el champú de cayena y sábila (ver guía básica productos de aseo personal verdín de oriente 2016).
Pie de atleta: Los hongos en los pies son una afección bastante molesta, para eliminarla la arcilla es lo ideal. Utiliza un talco de arcilla que mantendrá tus pies secos y eliminará los patógenos. En el polvo base del talco para los pies mezclar con un poco de arcilla (ver guía básica productos de aseo personal verdín de oriente 2016).
Psoriasis: Para eliminar la psoriasis son ideales los baños nocturnos con arcilla y las mascarillas en la zona afectada. Los resultados son impresionantes.
Imagina lo terapéutica que puede llegar a ser la arcilla aplicada en la piel, que los animales, cuando tienen una herida, corren instintivamente a embadurnarse de barro para calmar y regenerar sus heridas. Si todavía no has experimentado en tu propia piel sus muchos beneficios, en este guía básica te contamos las bondades de la arcilla y algunos ejemplos de cómo puedes utilizarla. Aunque existen distintos tipos de arcilla, todas ellas comparten similares características:
Una de las cualidades más importantes de la arcilla es que tiene una gran capacidad para absorber todo tipo de sustancias y toxinas, es decir, ejerce un gran poder desinfectante y antiséptico arrastrando todo tipo de impurezas de la piel al exterior.
La arcilla ejerce un efecto calmante instantáneo. Incluso en las pieles más sensibles (al menos según nuestra experiencia), con dermatitis, herida, inflamación o afecciones de la piel y los músculos, la arcilla calma y reduce el dolor y la inflamación.
La arcilla es una sustancia rica en multitud de minerales que nutren la piel y, a través de ella, penetran en el torrente sanguíneo proporcionando micronutrientes esenciales para las funciones biológicas del organismo. La arcilla es un gran revitalizador de la piel y las células proporcionando elementos que estimulan sus defensas naturales contribuyendo así a reforzar nuestro sistema inmunológico.
La arcilla (especialmente la blanca y la verde) tiene una capacidad extraordinaria para proporcionar frío y con ello estimular la circulación y depurar el sistema linfático, reduciendo la retención de líquidos y la congestión en caso de celulitis y varices.
Gracias a sus muchos minerales, no solo contribuye a las defensas naturales de la piel, sino que también proporciona a las células algunos nutrientes esenciales para cicatrizar los tejidos dañados, favoreciendo así su reproducción y regeneración.
En definitiva, junto con los aceites vegetales y esenciales, la arcilla es uno de los elementos estrella a la hora de proporcionar salud y reparar los daños de nuestra piel y aportar energía vital a nuestro organismo.
A continuación te haremos algunas sugerencias para que te hagas una idea de cómo puedes sacar partido a las muchas propiedades beneficiosas de la arcilla:
El jabón de arcilla es astringente, purificante y tranquilizante, con un ligero efecto exfoliante. Es apto para el tratamiento de piel grasa, quemada o irritada, acné, granos y picaduras de insectos. En cosmética la arcilla es un producto muy utilizado por los muchos beneficios que su uso aporta a nuestra piel. Es por eso que usar jabón de arcilla nos ayudará a cuidarnos y a tener una piel muy saludable. Si deseamos que el jabón de arcilla sea más efectivo, debemos aplicarlo directamente sobre la piel para conseguir un efecto exfoliante suave. Lo dejaremos actuar durante unos minutos y, finalmente, lo retiraremos con agua.
Algunas de las propiedades del jabón de arcilla de las que nos podemos beneficiar:
Ayuda a eliminar toxinas de la epidermis.
Activa la circulación.
Fortalece los tejidos.
Ayuda en la lucha contra las arrugas.
Absorbe la grasa.
Es ideal para pieles con acné.
Mejora el aspecto general de la piel.
Ayuda a controlar la sudoración excesiva.
Cada vez que la quieras utilizar tendrás que mezclarla con agua hasta elaborar una pasta, pero lo bueno es que de esta manera también podrás incorporar otros ingredientes naturales (aceites macerados y plantas), y elaborar mezclas completamente personalizadas.
Ahorrarás mucho dinero, puesto que se trata de un elemento barato y accesible que no tiene caducidad (arcilla pura en polvo)
A lo largo de la historia de la humanidad las propiedades terapéuticas de la arcilla no han pasado desapercibidas por las principales civilizaciones alrededor de todo el mundo.
Precisamente por tratarse de un elemento natural, barato y accesible, las grandes corporaciones han ido inventando otros productos sintéticos con similares características para patentarlos y buscar así el beneficio económico. De manera que poco a poco, este tesoro ha ido quedando relegado a un absoluto desconocimiento por parte del público general.
Todos los tipos de arcilla se encuentran fácilmente en cualquier herbolario o tienda de productos ecológicos (puedes buscar un yacimiento en tu comunidad).
Para poder obtener todos sus beneficios es bueno seguir algunas indicaciones: manipularla con utensilios de madera, vidrio o cerámica, no metal comprarla en una tienda herbolaria calificada o buscar tu propio yacimiento libre de contaminantes en tu comunidad.
NOTA: AHORA CON ESTE CONOCIMIENTO PUEDES APROXIMARTE A UNA EXPERIENCIA MAS NATURAL UTILIZANDO LA ARCILLA EN LOS PRODUCTOS DE ASEO PERSONAL.
UNA RECOMENDACIÓN MUY PERSONAL, ES INCLUIR A LA “ARCILLA” COMO “POLVO BASE” EN LAS RECETAS DE LA GUÍA BÁSICA DE PRODUCTOS DE ASEO PERSONAL VERDÍN DE ORIENTE 2016.